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Cultura en Mallorca: Arte, historia y tradiciones de la isla

Olvídate por un momento de la toalla y la arena. Mallorca tiene una historia de siglos y una escena artística que mucha gente pasa por alto cuando viene buscando solo calor. Las calles de Palma están llenas de piedra gótica. Los pueblos del interior celebran fiestas que llevan intactas desde hace generaciones. Si quieres entender la isla de verdad, tienes que rascar un poco por debajo de la superficie de las típicas guías turísticas. Y vale la pena hacerlo.

Palma y su arquitectura gótica

La Seu domina la bahía de Palma desde el siglo XIII. Se levantó justo después de la conquista de Jaime I. Siglos más tarde el arquitecto Antoni Gaudí metió mano en la renovación del interior, dejando su estilo personal bien marcado. Justo enfrente tienes el Palacio de la Almudaina. Este edificio sigue siendo residencia real oficial hoy en día.

Caminando un poco llegas a La Lonja, el antiguo centro del comercio marítimo que hoy destaca por sus altísimas y finas columnas. Nada que ver con el Castillo de Bellver. Esa fortaleza es circular y dicen que no hay otra igual en toda Europa. Sube a las almenas si quieres ver todo el puerto desde arriba. El viento suele pegar bastante fuerte ahí arriba.

Pero si te interesa más el modernismo catalán, busca el Gran Hotel. Lo restauraron hace años para instalar la sede de la Fundación «la Caixa» (comprueba si el espacio sigue abierto al público con este uso, ya que estas instituciones a veces rotan sus sedes o cambian los horarios con el tiempo). Es un edificio que rompe visualmente con el resto del barrio de una forma muy radical.

Museos en la ciudad y en la sierra

Hay un par de paradas clave para ver arte y restos antiguos. El Museo de Mallorca tiene toda la arqueología que necesitas para entender quién pisó la isla antes que nosotros. Luego está Es Baluard. Han metido un museo de arte contemporáneo entero dentro de un antiguo baluarte renacentista. Tienen obras de Joan Miró y Anglada Camarasa, artistas que pasaron mucho tiempo trabajando en las Baleares.

Sal de la capital. Conduce hacia la sierra de Tramuntana, que es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Allí en una finca enorme se levantó el Centro Cultural Andratx (CCA). Es uno de los espacios de arte contemporáneo más grandes de Europa. El contraste entre las salas de exposición modernas y la montaña pura de fuera resulta curioso. Y la carretera para llegar tiene bastantes curvas cerradas.

Fiestas y música en directo

Durante el invierno, el Teatro Principal suele programar ópera. La Orquesta Sinfónica de Palma también da conciertos en esos meses más fríos. Cuando llega el calor, la música sale a la calle. Hay festivales como el Palma Summer Festival y las Nits de Clàssica a la Seu. Escuchar música clásica por la noche en los patios o cerca de la catedral cambia bastante la experiencia de la ciudad. O al menos lo hacía cuando estos eventos estaban en su etapa más fuerte. Siempre es buena idea mirar la programación local de este año antes de comprar vuelos.

En los pueblos la cosa es distinta. Las fiestas patronales sacan a relucir el «ball de bot», que son los bailes tradicionales de aquí. Vas a ver a los «cantadors» de coplas y a gente vestida con ropas de «llengües» y joyas de filigrana. Sant Antoni cae en enero y Sant Joan en junio. Son dos de las fiestas más potentes. Vas, te mezclas con la gente local y acabas entendiendo bastante mejor de qué va esta isla.

Montaña, cuevas y deporte

La sierra de Tramuntana está llena de pueblos de piedra y antiguas posesiones señoriales. Por esos caminos se cuentan historias de carboneros y de artistas que se aislaron en la montaña. Las Cuevas dels Hams y las Cuevas del Drach llevan el turismo a otro nivel con sus inmensos lagos subterráneos. En el Drach meten a músicos a tocar música clásica en directo sobre barcas. El eco del agua hace que suene diferente a cualquier auditorio cerrado.

Toda esta geografía ha convertido a Mallorca en una base fuerte para deportistas. Muchos ciclistas profesionales vienen a entrenar en invierno por el clima y el desnivel de las carreteras. Hay bastantes empresas locales que alquilan material o dan cursos de navegación y senderismo. Si vas a alquilar una bici de carretera de gama alta, llama a la tienda antes de ir porque el stock varía mucho de una temporada a otra y vuelan rápido.

No necesitas hacer un curso intensivo de historia para disfrutar de todo esto. Basta con mirar hacia arriba cuando camines por Palma o pararte a escuchar en la plaza de un pueblo.