Banyalbufar se asienta en un tramo escarpado de la Serra de Tramuntana, sobre bancales de piedra en seco que descienden hacia el mar y que llevan siglos cultivando la uva malvasía, un vino dulce que dio fama al pueblo en época medieval y que hoy se elabora de nuevo a pequeña escala.
Es uno de los municipios menos poblados de la isla, con un núcleo compacto de casas de piedra y calles empinadas que se asoman directamente al Mediterráneo, sin apenas playas ni desarrollo turístico masivo.