Bajar a las playas menos urbanizadas requiere paciencia. El sol pega fuerte desde temprano y las zonas de sombra natural escasean casi por completo. Llevas la mochila llena de agua y un par de toallas. Y la caminata desde la zona de tierra hasta la arena se hace bastante larga si vas cargado de cosas. Hay mucha gente en el camino, sobre todo si decides ir un martes de agosto en plena temporada alta. El agua está limpia. Nada de olas grandes.
Aparcar y caminar hacia el agua
Los espacios de tierra habilitados para dejar el coche se llenan rápido. Tienes que madrugar mucho o ir directamente a última hora de la tarde para encontrar un hueco libre de forma segura. El suelo de la entrada está lleno de baches profundos. Alguien siempre deja su vehículo bloqueando una parte del paso. Así que toca maniobrar con muchísimo cuidado para no rayar las puertas contra los arbustos del camino. Las pasarelas de madera ayudan bastante en el último tramo de dunas.
La comida en la playa
Llevar tu propia comida es la opción más práctica. Los chiringuitos de la zona suelen estar a tope a la hora de comer y las cocinas no dan abasto. Tienes que hacer cola bajo el sol para pedir un simple bocadillo o una botella de agua fría. Es un fastidio enorme cuando aprieta el calor del mediodía. Mejor preparas algo en el alojamiento antes de salir y te olvidas del problema. Guarda todo en una nevera portátil con bastante hielo porque el pan de molde se seca rapidísimo con las altas temperaturas de la costa.
El estado del mar y las corrientes
Fíjate bien en la dirección del viento antes de plantar la sombrilla. Si sopla del sur el agua de estas calas se vuelve revuelta y arrastra algas hacia la orilla que se quedan ahí amontonadas molestando bastante a la hora de entrar a bañarse. Las medusas aparecen de vez en cuando dependiendo de las corrientes marinas de esa semana. Hay banderas de colores que avisan del nivel de peligro en la arena. Hazles caso siempre. Las picaduras duelen mucho y te arruinan la tarde entera sin necesidad.
Foto: JYB Devot, vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).
Foto: JYB Devot, vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).
