Mallorca en invierno: qué hacer y ver esta temporada Ver actividades
Mallorca
Planea tu viaje

Alaró: el pueblo y la historia de su castillo

Si conduces por los valles que separan Inca de Bunyola pasas por Alaró. Desde la carretera ya se intuye la montaña. Subir al castillo es una de las rutas clásicas de Mallorca y las ruinas aguantan a más de 800 metros de altura.

La historia de Cabrit y Bassa

Hay registros de esta fortificación desde el año 902 durante la época islámica. Pero su fama viene del siglo XIII. Las tropas de Alfonso III de Aragón asediaron el recinto cuando era el último refugio de los leales a Jaime II tras la conquista de la isla.

Dos defensores pasaron a la historia local por negarse a rendir la posición. Se llamaban Guillem Cabrit y Guillem Bassa. Fueron quemados vivos. Hoy un oratorio en el mismo recinto los recuerda. Con el paso de los siglos el castillo perdió su función militar y en 1622 construyeron una ermita para agradecer el fin de una sequía larga. Unos ermitaños vivieron allí arriba hasta el siglo XVIII. Las torres y parte de las murallas siguen en pie y el lugar fue declarado Bien de Interés Cultural en 1931.

El camino hasta la cima

La ruta habitual empieza a las afueras del pueblo por el Camí des Castell. Puedes subir en coche hasta la explanada d’Es Pouet. El aparcamiento allí es bastante limitado. A partir de ese punto te toca caminar una hora y media cuesta arriba sin pausa.

El sendero serpentea entre bosques de pinos y encinas. Hay tramos de piedra suelta donde resbalar es fácil si vas rápido hacia abajo. Al llegar a la cumbre a 822 metros ves la bahía de Palma por un lado y la de Alcúdia a lo lejos. La cadena de la Sierra de Tramuntana queda justo debajo. Arriba no hay mucha sombra, un detalle que se nota bastante en cuanto pasas la línea de los árboles. Lleva agua de sobra y protección solar si subes un día despejado.

Las calles y el mercado

El centro del pueblo tiene las típicas casas de piedra mallorquinas y calles muy tranquilas. Los viernes por la mañana montan el mercado en la plaza. Es el mejor sitio para comprar productos locales y ver el ambiente diario de la zona.

Si buscas un sitio para comer pregunta por el llom amb col. Es un plato tradicional de lomo de cerdo con col que preparan en los meses fríos. En la parroquia de Sant Bartomeu tienen un retablo mayor antiguo bastante conocido. Fuera del casco urbano verás varias posesiones, las grandes fincas rurales que dominaban la agricultura del municipio hace tiempo.

Cuándo ir y qué tener en cuenta

El acceso al yacimiento es libre y gratuito. Al ser un espacio al aire libre sin puertas de control puedes llegar a cualquier hora del día. Primavera y otoño son las mejores épocas para ir. En verano tienes que empezar a caminar muy temprano por la mañana para evitar el calor fuerte del mediodía en la montaña.

La oficina de turismo del pueblo te puede dar mapas y confirmar cómo están los senderos tras las lluvias. Al bajar de la caminata lo habitual es sentarse en la plaza a tomar un buen café amb gelat. Ten en cuenta que los locales concretos que servían comidas hace años pueden haber cerrado o cambiado de dueños, así que fíjate simplemente en qué terrazas tienen más gente local tomando algo hoy en día.

Puedes llegar en autobús TIB, línea 342 — consulta la guía de líneas de autobús.