Llegas a la zona de Sa Mola en Andratx y te encuentras esta franja de unos 200 metros. OlvĂdate de la arena fina. El suelo mezcla rocas con una arena blanca muy gruesa. Al pisarlo descalzo lo notas enseguida. Pero el agua lo compensa. Es tan transparente que entiendes rápido por quĂ© el submarinismo es la actividad principal por aquĂ. Hay unas escaleras de obra instaladas en las rocas para facilitar la salida del mar, un apaño práctico que te ahorra resbalones con las algas acumuladas en la piedra. Y a pesar de estar pegada a una urbanizaciĂłn, la ocupaciĂłn se mantiene a raya casi siempre.
El oleaje suele pegar con fuerza moderada. Muchos prefieren saltarse la caminata por las piedras y llegan en barco directamente desde el cercano Port d’Andratx. Fondean un rato y se tiran de cabeza al mar. Realmente es la forma más cĂłmoda de ver este tramo escarpado de la costa sin complicarse la vida entrando por la orilla. TambiĂ©n está permitida la pesca con caña en la zona.
Servicios y acceso
Dejar el coche no es un problema. Las señales de la carretera te dejan prácticamente a pie de aparcamiento. Una vez allà tienes un par de restaurantes a mano para solucionar la comida. Hay hasta teléfonos públicos en los alrededores, un detalle analógico que ya casi no se ve en ninguna costa. No esperes grandes comodidades. Aquà no hay duchas ni lavabos. Tampoco verás socorristas vigilando el agua. Es un rincón de piedra dura y grava pensado para nadar un buen rato y volver.
Experiencias recomendadas
Algunas experiencias relacionadas con este tema que puedes reservar en lĂnea: