Cala Pi tiene una forma extraña. Entra muchĂsimo en la tierra y deja apenas un trozo de orilla. Mide unos 140 metros de largo pero solo 45 de ancho. La arena es blanca y de grano medio. Y si caminas un poco notarás enseguida las rocas sueltas cerca del agua. A un lado verás un pequeño embarcadero. Para pisar la playa tienes que bajar una escalera bastante larga que se hace pesada a la vuelta bajo el sol de mediodĂa. Está en el municipio de Llucmajor.
Al estar tan metida hacia adentro el mal tiempo apenas entra aquĂ. El agua suele estar muy quieta. La zona donde rompen las olas es en realidad muy pequeña. Luego el fondo cae de golpe y gana profundidad rápido hacia el torrente de la parte de atrás. Mucha gente viene a pescar. El buceo está recomendado. Pero la zona para hacerlo es limitada asĂ que no esperes recorrer grandes distancias bajo el agua. Desde la misma cala sale un camino para ir andando hasta Cala Beltrán. Un paseo corto por las rocas que vale la pena si te cansas de estar tumbado.
Servicios y entorno
Tienes los restaurantes arriba del acantilado antes de empezar la bajada. Abajo en la misma arena montan un chiringuito con mĂşsica chillout para tomar algo sin alejarte del agua. Hay duchas y lavabos pĂşblicos. TambiĂ©n un equipo de socorristas vigilando a los bañistas. La playa tiene Bandera Azul. Ponen papeleras y hay servicio de limpieza durante la temporada. Si vienes por mar puedes fondear en la zona autorizada. El Club Náutico S’Estanyol es el puerto más cercano para amarrar.
Aparcar en pleno verano cuesta bastante. La playa se llena rápido porque el trozo de arena es muy pequeño frente a la cantidad de gente que baja a bañarse. Ve pronto. O asume que dejarás el coche lejos y te tocará caminar un rato por el asfalto antes de llegar a las escaleras de bajada. Es una cala muy agradable del sur de Mallorca. Pero el espacio manda.
Foto: Chixoy, vĂa Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).
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