Escorca es el municipio más despoblado de Mallorca y el que concentra la orografía más abrupta de la isla, incluido el Puig Major, el pico más alto de Baleares. Dentro de su término se encuentra el Torrent de Pareis, un desfiladero de paredes verticales que desemboca en la cala de Sa Calobra, accesible por una carretera de curvas cerradas o a pie desde el Monasteri de Lluc.
El propio Monasteri de Lluc, santuario mariano y centro espiritual de la isla desde la Edad Media, sigue recibiendo peregrinaciones y visitantes que combinan la visita religiosa con el senderismo por la Serra de Tramuntana, declarada Patrimonio Mundial por la Unesco.