El sendero cruza toda la sierra noroeste de Mallorca desde el Port d’Andratx hasta Pollença. Son unos 135 kilómetros de ruta principal. Y te aseguro que la caliza mallorquina destroza las botas si llevas suela blanda. Los locales conocen este trazado como la Ruta de Pedra en Sec. El nombre te queda claro al segundo día de caminar sobre cantos rodados y terrazas escalonadas que sostienen olivos de troncos retorcidos.
La huella en el paisaje
Vas a pisar los mismos caminos de herradura que usaban los trabajadores de la sierra hace cien años. Construían los muros y senderos sin usar cemento, encajando las rocas a mano. Aún quedan restos de los hornos donde hacían carbón de encina y las grandes fosas circulares para guardar nieve en invierno. El tramo cerca del Puig de Massanella tiene varias de estas estructuras de piedra muy bien conservadas. Si te fijas bien en las zonas de sombra bajo las encinas verás muretes circulares medio derruidos por todas partes.
Cómo se dividen las etapas
Las marcas rojas y blancas del GR te guían la mayor parte del tiempo. La subida inicial desde el mar en Andratx arranca fuerte hacia el antiguo monasterio de La Trapa. Luego el terreno se vuelve un constante subir y bajar pasando por los bancales de Estellencs. El valle de Sóller marca el ecuador geográfico de la caminata.
Allí el olor a cítricos es intenso y hay un par de panaderías en la plaza central donde venden cocas de patata que desaparecen de las bandejas a media mañana de cualquier martes. El tramo norte es alta montaña. Bordeas el embalse de Cúber y de pronto el paisaje pierde casi todos los árboles al superar la cota de los mil metros. La bajada hacia el santuario de Lluc castiga bastante las rodillas. El terreno suelto exige ir mirando al suelo continuo hasta que finalmente acabas entrando en las calles empedradas de Pollença.
Dormir bajo techo
Usar la red oficial cambia la logística. El Consell de Mallorca mantiene un sistema de refugios a lo largo de la ruta ubicados en edificios restaurados y antiguas casas forestales.
Tossals Verds está totalmente aislado en medio de la montaña. Para llegar a Muleta tienes que caminar hasta el mismo faro del Port de Sóller. Las reservas funcionan por internet. Hay literas y sirven cenas calientes al final del día. También preparan bolsas de comida si lo pides la noche antes, lo cual te quita el problema de cargar mucho peso de comida desde los pueblos. Conseguir plaza requiere organizarse con bastante tiempo de margen. A veces el portal de reservas da error si intentas buscar fechas desde el móvil.
Mapas y fechas para caminar
Intenta cuadrar el viaje entre abril y mayo o de septiembre a noviembre. El verano mallorquín supera los 35 grados con facilidad y en la sierra apenas corre agua por las fuentes. Lleva botellas grandes. Las señales sobre el terreno ayudan pero no bastan si te metes en zonas de niebla o cruzas fincas privadas con mil caminos de cabras idénticos. La editorial Alpina tiene mapas a escala 1:25.000 que cubren todos los desvíos.
Pero no hace falta hacer la ruta entera del tirón. Subir el Barranc de Biniaraix saliendo desde Sóller te lleva una sola mañana. El camino empedrado sube en zigzag constante junto al torrente seco y es una forma rápida de ver exactamente cómo es el terreno del GR 221 sin cargar la mochila de travesía.
Fotografía: mallorca-camins.info (archive)
