Cala Morlanda está justo al lado de s’Illot. Y no busques arena cuando llegues. Todo el suelo es de grava gruesa y piedra pura. Tiene unos 90 metros de largo por apenas 12 de ancho, asĂ que el espacio para estirar la toalla es bastante justo. Unas escaleras talladas directamente en la roca bajan hasta el mar. Bajar por ahĂ con las manos ocupadas requiere un poco de equilibrio pero te deja en una zona perfecta para entrar al agua.
El mar es completamente transparente. Muchos vienen directamente a saltar desde los acantilados de los laterales. Pero si prefieres no jugártela puedes utilizar los escalones de piedra y quedarte nadando. Trae gafas de bucear. El fondo se ve con muchĂsima claridad. Es una zona excelente para el submarinismo y la pesca está permitida.
Lo que te vas a encontrar
Casi no hay sombra natural. Aunque está rodeada por las casas de la propia urbanización, la zona de baño se mantiene cruda y sin alterar. Cero chiringuitos. No vas a encontrar duchas y tampoco hay lavabos. En los meses de verano se llena rápido. Te toca llegar pronto si quieres pillar un hueco decente entre las rocas más planas para dejar la mochila sin que resbale hacia el mar.
Llegar y aparcar
Dejar el coche es fácil porque hay zona de aparcamientos habilitada arriba. Porto Cristo queda a un paso en el municipio de Manacor si despuĂ©s necesitas volver a un nĂşcleo urbano con más opciones. Mete en la bolsa todo lo que vayas a consumir durante el dĂa porque una vez que te instalas abajo da mucha pereza volver a subir por las rocas para buscar una tienda en la calle. Es un sitio básico. Llegas, te bañas, te secas al sol sobre la grava y te marchas.
Foto: Olaf Tausch, vĂa Wikimedia Commons (CC BY 3.0).
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