Cala Murta está en el municipio de Pollença, justo en la costa norte de Mallorca. Es un tramo de litoral rústico. Mide unos 60 metros de largo por 20 de ancho. La orilla tiene una textura particular al pisarla. Mezcla grava suelta con zonas de arena blanca muy fina. Y como llegar hasta aquí requiere caminar por un acceso rural, el nivel de ocupación se mantiene bastante bajo durante toda la temporada.
Existe una coincidencia de nombres que despista a muchos visitantes. Hay otra Cala Murta ubicada en Portocristo (Manacor). Ese segundo rincón es mucho más pequeño, con unos 15 metros de largo por 7 de ancho. Está formado por rocas de dos a tres metros de altura. La gente de la zona suele utilizarlas para saltar directamente al mar. Queda muy cerca de las cuevas. Puedes ver ambas cosas en la misma mañana.
El mar y la falta de servicios
Las olas en la cala de Pollença suelen mantener un ritmo moderado. Esto facilita meterse a bucear para explorar el fondo o simplemente nadar un rato. Verás pequeñas embarcaciones fondeadas buscando el refugio natural que forma la bahía. El puerto deportivo del Port de Pollença queda cerca para quienes llegan navegando. El recinto cuenta con papeleras.
Faltan muchas comodidades básicas. No vas a encontrar duchas. Tampoco hay lavabos ni puesto de socorrismo. Tienes que llevar tu propia agua y algo para hacer sombra porque el sol aprieta bastante fuerte a mediodía sobre la grava. Toda esta falta de infraestructura es exactamente lo que mantiene el lugar en su estado natural. Ven preparado.
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Fotografía: foilman, via Flickr
