Un arenal encajonado en la costa
Bajar a Cala Antena implica usar unas escaleras que serpentean hasta tocar la arena. Es un espacio estrecho. Mide 29 metros de largo por 68 de ancho y queda atrapada entre las construcciones de la urbanizaciĂłn de Calas de Mallorca. Y en plena temporada alta cuesta bastante encontrar un hueco libre para estirar la toalla. La arena es muy fina, de esa blanca que se te queda pegada en los tobillos hasta que llegas al coche.
Condiciones del agua
El mar aquĂ es tranquilo. Presenta un oleaje moderado que funciona muy bien si vas con niños que todavĂa están aprendiendo a nadar. Tienes la opciĂłn de alquilar una hamaca y una sombrilla directamente en la orilla para pasar la mañana. Aunque el ayuntamiento no marca este punto como zona oficial para deportes náuticos, verás empresas por los alrededores ofreciendo tablas para aprovechar el agua.
Servicios a pie de playa
Hay un bar justo antes de pisar la arena. El local es sencillo y resulta muy práctico si no quieres cargar con la nevera desde casa. Cuando aprieta el calor tambiĂ©n montan algunos quioscos para comprar una bebida frĂa o un tentempiĂ© rápido. Dejar el coche es fácil gracias a la zona de aparcamiento habilitada. El acceso principal está adaptado con pasarelas para facilitar la bajada a sillas de ruedas o carritos de bebĂ©. Pasan a vaciar las papeleras con frecuencia.
El entorno
Queda a un paso de Portocolom. Te plantas en un puerto deportivo lleno de barcos en cuestión de minutos. Toda esta área del municipio de Manacor concentra bastantes bloques de apartamentos y hoteles vacacionales. Asà que resulta una opción cómoda si te alojas por la zona y buscas un baño rápido por la tarde sin tener que organizar un despliegue enorme.
Foto: Matthias Schmitz, vĂa Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).
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