Cala d’Or es un arenal urbano de arena blanca y fina mezclada con zonas de roca. Mide unos 80 metros de largo por 40 de ancho. Las calles de la urbanización dan bastantes vueltas y hay tanta vegetación alrededor que desde la carretera apenas se intuye el agua. Es un sitio de aguas muy tranquilas. Perfecto para ir a pasar la mañana y bañarte sin grandes complicaciones.
Servicios y entorno
En pleno verano hay muy poco hueco libre para poner la toalla. La gente suele llegar temprano a esta parte de Santanyí para coger sitio en la arena o directamente alquilar una de las hamacas y sombrillas que ocupan la playa. Tienes restaurantes a un paso. El ayuntamiento mantiene la zona limpia con papeleras y un servicio habitual de recogida, y la Policía Local suele patrullar las calles cercanas. El ambiente es el típico de una urbanización costera muy consolidada donde los edificios casi tocan el mar. Si te interesa la náutica o simplemente quieres ver barcos, el puerto deportivo de Cala Llonga queda bastante cerca.
Acceso y recomendaciones
Dar con este punto exacto de la costa tiene truco. No vas a ver carteles grandes señalizando la playa desde la carretera principal. Lo más práctico es buscar las indicaciones hacia el Hotel Cala d’Or, que está literalmente pegado a la arena. Aparcar en temporada alta requiere bastante paciencia. Las calles se llenan rápido y a veces terminas dando vueltas por zonas residenciales buscando un espacio junto a los muros de los chalets. Pero siempre puedes subir al autobús de línea. Hay una ruta que viene directo desde Palma y te deja en la misma urbanización, ahorrándote el problema del coche. Luego solo te toca caminar un rato bajando por las calles curvas hasta cruzarte con el mar.
Foto: Friedrich Haag, vía Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).
Experiencias recomendadas
Algunas experiencias relacionadas con este tema que puedes reservar en línea:
Puedes llegar en autobús TIB, líneas 514 y 515 — consulta la guía de líneas de autobús.
